Lucas 2:21 al 40
Lucas 2:21-40 narra la circuncisión y presentación de Jesús en el templo conforme a la ley mosaica, destacando su reconocimiento como el Mesías por los ancianos Simeón y Ana. Simeón profetiza que Jesús es luz para los gentiles y gloria de Israel, mientras María y José regresan a Nazaret.
Puntos clave del pasaje (Lucas 2:21-40):
- Circuncisión y Nombre (v. 21): A los ocho días de nacido, el niño fue circuncidado y recibió el nombre de Jesús, tal como lo indicó el ángel antes de su concepción.
- Presentación en el Templo (v. 22-24): José y María llevaron a Jesús a Jerusalén para cumplir con la ley de purificación y presentar al primogénito al Señor, ofreciendo el sacrificio de los pobres: un par de tórtolas o dos palominos.
- Profecía de Simeón (v. 25-35):
- Simeón, un hombre justo guiado por el Espíritu Santo, reconoció a Jesús como la salvación prometida.
- Pronunció el cántico Nunc Dimittis, declarando que podía morir en paz al ver la salvación preparada para todos los pueblos.
- Profetizó que Jesús sería causa de caída y levantamiento para muchos, y advirtió a María que una espada traspasaría su alma.
- Testimonio de Ana (v. 36-38): La profetisa Ana, de avanzada edad, dio gracias a Dios y habló del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.
- Regreso a Nazaret (v. 39-40): Tras cumplir los ritos, la familia regresó a Nazaret en Galilea. Jesús crecía, se fortalecía, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba sobre él.
Este pasaje subraya la obediencia de José y María a la ley judía y confirma a Jesús como el cumplimiento de la promesa de Dios para Israel y el mundo.








